Guía de práctica
La American Academy of Family Physicians recomienda que para la dermatitis atópica moderada a grave que no se controla adecuadamente con terapia tópica, se considere el escalamiento a tratamientos sistémicos. Los corticosteroides tópicos son el tratamiento de primera línea cuando los síntomas no pueden controlarse solo con humectantes, y se recomiendan fuertemente por proporcionar las mayores mejoras en los resultados orientados al paciente.[1]
Para casos que requieren terapia tópica más allá de corticosteroides, los inhibidores tópicos de calcineurina (tacrolimus 0.1% ungüento o pimecrolimus crema) son efectivos como tratamiento intermitente continuo y terapia de mantenimiento. Se recomienda su uso una vez al día para inducir remisión, y son una opción recomendada cuando la dermatitis atópica no puede controlarse óptimamente solo con humectantes.[1]
Los corticosteroides de potencia media o alta deben usarse solo una vez al día, ya que el uso dos veces al día ofrece mejora mínima. Los corticosteroides de alta potencia, como clobetasol propionato 0.05% y fluocinonida 0.05%, deben aplicarse por menos de 4 semanas continuas, evitando áreas sensibles como cara, pliegues cutáneos e ingle.[1]
La adherencia a la terapia con humectantes es crítica para el tratamiento de la dermatitis atópica, siendo más importante que el tipo específico de humectante utilizado.[1]
Selección de terapia sistémica de primera línea
Cuando la terapia tópica es insuficiente para controlar la dermatitis atópica moderada a grave, dupilumab es el biológico de primera línea recomendado.[2][3] Este anticuerpo monoclonal que bloquea los receptores de interleucina-4 e interleucina-13 está aprobado para pacientes desde los 6 meses de edad y ha demostrado eficacia favorable con un perfil de seguridad bien establecido.[4][5]
Factores clave en la selección del tratamiento:
Eficacia: En metaanálisis en red, dupilumab fue el biológico más efectivo (diferencia media en cambio de puntaje EASI vs placebo: −10.5).[2] Tralokinumab y lebrikizumab, que también bloquean la vía IL-13, mostraron eficacia intermedia.[3][5]
Perfil de seguridad: Dupilumab, tralokinumab y lebrikizumab se encuentran entre los tratamientos más seguros, con aumento modesto de conjuntivitis como principal efecto adverso.[3][5] Los inhibidores JAK (upadacitinib, abrocitinib) son más efectivos pero conllevan mayores riesgos de eventos adversos graves, incluyendo infecciones severas, trombosis, cáncer y eventos cardiovasculares.[2][3]
Posición regulatoria: La FDA no considera los inhibidores JAK como terapia sistémica de primera línea para dermatitis atópica debido a preocupaciones de seguridad, a pesar de su mayor eficacia y inicio de acción más rápido que los biológicos.[2]
Consideraciones prácticas: Dupilumab mejora condiciones alérgicas comórbidas como asma y esofagitis eosinofílica.[6] Los inhibidores JAK ofrecen la ventaja de administración oral una vez al día y alivio más rápido del prurito.[4][6]
Terapias convencionales: Antes de la aprobación de dupilumab en 2017, solo estaban disponibles fototerapia UV y medicamentos off-label como metotrexato y ciclosporina. Las guías actuales recomiendan condicionalmente estos tratamientos más antiguos y recomiendan condicionalmente contra el uso de corticosteroides sistémicos.[2]
Figure 1 Algoritmo de tratamiento. TCI: inhibidores tópicos de la calcineurina; TCS: corticosteroides tópicos. Eczema atópico. Manual de dermatología de Rook. 2023. Capítulo 16. ISBN: 9781119428190.

Figure 2 SUCRA y clasificación para el análisis de subgrupos de todos los resultados primarios. Estimaciones de metaanálisis en red de la clasificación para ser el mejor entre todas las intervenciones sistémicas para todos los resultados primarios. Sawangjit R, Dilokthornsakul P, Lloyd-Lavery A, et al. Tratamientos sistémicos para el eccema: un metaanálisis en red. La base de datos Cochrane de revisiones sistemáticas. 2020;9:CD013206. doi:10.1002/14651858.CD013206.pub2.

Figure 3 Gráficos de bosque de los resultados del metaanálisis en red para el tratamiento de la dermatitis atópica entre las 8 y las 16 semanas. Drucker AM, Ellis AG, Bohdanowicz M, et al. Tratamientos inmunomoduladores sistémicos para pacientes con dermatitis atópica: una revisión sistemática y un metaanálisis en red. JAMA Dermatology. 2020;156(6):659-667. doi:10.1001/jamadermatol.2020.0796.
Referencias
- Atopic Dermatitis: Updated Guidelines From the AAAAI/ACAAI Joint Task Force on Practice Parameters. Frazier W, Schneider L, Chu DK. American Family Physician. 2024;110(4):437-439.
- Treatment of Atopic Dermatitis. Drucker AM. JAMA. 2025;334(12):1103-1104. doi:10.1001/jama.2025.11589.
- Systemic Treatments for Atopic Dermatitis (Eczema): Systematic Review and Network Meta-Analysis of Randomized Trials. Chu AWL, Wong MM, Rayner DG, et al. The Journal of Allergy and Clinical Immunology. 2023;152(6):1470-1492. doi:10.1016/j.jaci.2023.08.029.
- Atopic Dermatitis: Update on Skin-Directed Management: Clinical Report. Schoch JJ, Anderson KR, Jones AE, Tollefson MM. Pediatrics. 2025;:e2025071812. doi:10.1542/peds.2025-071812.
- Atopic Dermatitis (Eczema) Guidelines: 2023 American Academy of Allergy, Asthma and Immunology/American College of Allergy, Asthma and Immunology Joint Task Force on Practice Parameters GRADE- And Institute of Medicine-Based Recommendations. Chu DK, Schneider L, Asiniwasis RN, et al. Annals of Allergy, Asthma & Immunology : Official Publication of the American College of Allergy, Asthma, & Immunology. 2024;132(3):274-312. doi:10.1016/j.anai.2023.11.009.
- Systemic Therapies for Atopic Dermatitis. Yousif R, Elgindi D, Paller AS. Journal of the American Academy of Dermatology. 2026;94(5S):S35-S42. doi:10.1016/j.jaad.2026.01.075.
- Atopic eczema. Chapter 16.
- Systemic treatments for eczema: a network meta‐analysis. Sawangjit R, Dilokthornsakul P, Lloyd-Lavery A, et al. The Cochrane Database of Systematic Reviews. 2020;9:CD013206. doi:10.1002/14651858.CD013206.pub2.
- Systemic Immunomodulatory Treatments for Patients With Atopic Dermatitis: A Systematic Review and Network Meta-analysis. Drucker AM, Ellis AG, Bohdanowicz M, et al. JAMA Dermatology. 2020;156(6):659-667. doi:10.1001/jamadermatol.2020.0796.